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anterior, y tuvo un importante papel durante la Edad Media en las luchas de conquista y reconquista, y se reparándose en el s. XIX. Con él se pueden relacionar los túneles o minas que atraviesan el subsuelo de Arnedo.
La muralla
En la Edad Media, Arnedo estuvo rodeado por una muralla que a fines del s. XIII o comienzos del XIV se amplió con dos arrabales en la Puerta del Royo y en la c/ Terradillos, del que se conserva la Puerta del Cinto o de Nuestra Señora de las Nieves, con dovelas de sillería que forman un arco apuntado del primer gótico; en el s. XVI la población rebasó la muralla que se desmoronó poco a poco. La destrucción del castillo ha sido más lenta al producirse por sí misma.
La judería
Arnedo debió tener desde el dominio musulmán o desde el s. XI una comunidad judía importante, aunque sólo hay noticias desde el s. XII hasta el s. XV.
Pudo estar en la actual calleja Ebrero, (quizá corrupción de hebreo), en un lugar propio para judería: junto a la muralla y muy alejado del castillo; o en un extremo de la población junto a la muralla, pero al pie del castillo y ocupando su recinto.
Las casas nobles
Las principales obras de arquitectura civil son de los s. XVII y XVIII, época del barroco.
Casa-palacio del arzobispo Argaiz
Construida en 1658 por el arzobispo de Granada José Argaiz Pérez, está situada en la c/ Santiago Milla, 18. Ha sido residencia de su fundador, cárcel de la ciudad y del partido judicial, juzgado y ayuntamiento provisional, almacén, etc. Rehabilitada por completo en 1989, manteniendo sus características arquitectónicas y decorativas anteriores.
Es la Casa Municipal de Cultura: sede de los servicios culturales municipales, la Biblioteca Pública Municipal, Museo de Ciencias Naturales y Sala Arfudi.
Consta de cuatro plantas: la inferior en piedra de sillería y las superiores en ladrillo. Fachada principal con puerta en medio punto en planta baja, tres balcones y dos escudos de alabastro del arzobispo Argaiz en la primera, alternancia de ventana y balcón en la segunda; y galería de arquillos en la entrecubierta.
En el interior la escalera tiene techos de bóveda de arista, pasamanos de madera con forma abalaustrada, y pilares con zapatas poco labradas.
Casa-palacio de Sopranis (Casa de los Señores de Arnedo)
De 1378 a 1881 el señorío de Arnedo fue ostentado por los Fernández de Velasco que poseían además otros títulos. Ésta fue su primera vivienda tras abandonar el castillo, y al estar en ruinas en 1770 fue derribada y construido el edificio actual. De su oratorio quedan restos de un retablo de madera tallada y sin policromar, de estilo romanista.
Se conoce como casa Sopranis, por su actual propietario.
Casa del Virrey Lizana
Sita en c/ Palacio 6 fue casa natal de Francisco Javier de Lizana, arzobispo y virrey de Méjico (Arnedo 1749-Méjico 1811). Palacio rococó de fines del s. XVIII, de cuatro plantas en ladrillo, ingreso en arco rebajado, herrajes de época en balcones, ventanas y alero de papo de paloma.
Casa de Bobadilla
Sita en c/ Palacio 8. Es de fines del s. XVIII y tiene cuatro pisos. En su fachada de ladrillo caravista barroco, típico de la arquitectura civil aragonesa de la época, destaca la composición de huecos en las plantas 1ª y 2ª, y su rejería.
Propiedad del Ayuntamiento desde 1992, alberga el Museo del Calzado, gestionado por la Asociación de Amigos de Arnedo.
Casa de los Antillones
Sita en c/ Mayor 24, perteneció al I Conde de Rodezno, nacido en Arnedo en 1730. Tiene tres plantas de mampostería encadenada con ladrillo, portada en arco mixtilíneo de sillería, herrajes de época y escudo del s. XVIII.
Casa del Conde de Rodezno
Da nombre al lugar donde se ubica (patio del Conde) pues fue propiedad de otro conde de Rodezno, hermano del anterior.
Hay otras casas barrocas de arquitectura más popular en c/ La Jota, Preciados, patio de San Cosme y Puerta del Royo.
Casas del s. XX
Palacio de la Baronesa de Benasque
Construido a comienzos del s. XX en un estilo ecléctico, principalmente modernista, por Francisco Mandillot.
Fue propiedad de la familia Olózaga, Barones de Benasque, y vivienda de Blanca de Olózaga y Ruiz, de donde recibe su nombre. En 1979 fue adquirido por el Ayuntamiento y algunos detalles modernistas se perdieron al remodelar su interior para usos sociales y culturales; su exterior fue reformado en el 2000. Es la Casa de Arte, Oficina de Información a la Juventud y Oficina Municipal de Información al Consumidor.
Porche de entrada con un mirador-galería, y en su volumen y huecos predominan las geometrías rectilíneas, y los motivos naturalistas en detalles y ornamentos. Dinteles de balcones y ventanas con dibujos de motivos vegetales que simplificados se repiten en el remate de la fachada.
Arte religioso
Iglesia de Santo Tomás
La primera en edificarse desde fines del s. XV o principios del XVI en estilo gótico tardío, hasta el XVII. Es de piedra de sillería, y de ladrillo en el cuerpo superior de la torre y sacristía.
Capilla mayor de comienzos del XVI, es única por su bóveda estrellada de ocho puntas, apoyada sobre pilares fasciculados, con otras tres naves de un tramo de igual altura y anchura, capillas laterales más bajas, y capilla del altar mayor al este. A los pies está el coro alto, de fines del XVI, sobre sotocoro con bóveda de crucería estrellada. Sacristía al sur de la cabecera del s. XVII en estilo madrileño, con atados de ladrillo y vanos de piedra rodada.
Ornamentación interior escasa, con la austeridad de la arquitectura del gótico tardío. Retablo mayor barroco clasicista de 1653, pero sencillo, con escultura exenta del titular.
Torre al sur de la cabecera, de planta cuadrada y dos cuerpos, comenzada a fines del s. XVI en piedra y terminada en el XVII en ladrillo; su remate piramidal fue destruido en 1907.
Portada al sur de tradición gótica, resto de un edificio rehecho en el paso del s. XV al XVI. Es apuntada, con seis arquivoltas abocinadas sobre columnillas con capitel corrido de decoración floral y anomalística, sin tímpano.
Iglesia de San Cosme y San Damián
Es la principal, la más monumental, y la segunda en edificarse: se comenzó a mediados del s. XVI y se terminó en el XVII. Edificio gótico tardío con elementos renacentistas.
Exterior en piedra de sillería con muros lisos y austeros, en contraste con la riqueza interior.
Planta salón con tres naves de la misma altura, sin crucero, y cabecera ochavada. Cubierta con crucerías estrelladas sobre arcos apuntados y pilares redondos, exentos y adosados.
Al lado norte o del evangelio, capillas de San Juan Evangelista (la más cercana al altar mayor), la Virgen de Vico y la Veracruz; a los pies hueco que es la parte baja de la torre. Al lado sur o de la epístola capillas de Santa Catalina y San Martín, portada principal con imágenes de San Cosme y San Damián, barrocas clasicistas del s. XVII; al oeste el coro alto, sobre sotocoro, y en su exterior relieve del Padre Eterno renacentista de la segunda mitad del s. XVI.
Al noroeste de la cabecera la sacristía del s. XVII, y la antesacristía; al sureste la sacristía primitiva de fines del s. XVI; y la torre con cuerpo inferior de planta cuadrada del s. XVI, superior octogonal con cúpula con linterna del s. XVII, y campanario del XIX, reconstruido en 1951.
Órgano sobre la capilla de la Veracruz en tribuna contigua al coro de la iglesia. Restaurado en 1998.
Retablo mayor barroco de fines del XVII (1671-1699), sobre zócalo de alabastro, de tres calles con sotobanco, banco, cuerpo y ático en horno, y columnas salomónicas de uvas, hojarasca y angelotes. Con imágenes e historias de San Cosme y San Damián. Contratado en 1671, concluido en 1699 y policromado en 1761. Pionero en España, pues por esas fechas o incluso después, los Churriguera llegaban a las mismas soluciones decorativas con la columna salomónica.
Sagrario de cuatro cuerpos, en templete, y columnitas salomónicas de hacia 1650, anteriores a las del retablo mayor, y por tanto más precoces aún. A ambos lados bustos relicarios de San Cosme y San Damián, romanistas de fines del XVI, y protagonistas de El Robo de los Santos en la procesión del 27 de septiembre.
Iglesia de Santa Eulalia
Comenzada en el s. XVI y terminada en el XVII, en sillería y sillarejo, excepto la sacristía y cuerpo alto de la torre, en ladrillo. Gótico tardío-renacentista.
Su aspecto exterior es un prisma rectangular con paramentos continuos, sin contrafuertes, capillas alineadas. Ingreso al oeste, barroco clasicista del XVII. Fachada tipo retablo, con tres calles entre pilastras, ingreso adintelado e imagen de la titular, flanqueada por frescos de su martirio.
Planta de gran salón unificado al interior, nave de tres tramos con capillas entre contrafuertes, y bóvedas de crucería estrelladas sobre arcos apuntados. Coro alto a los pies, de fines del XVII, sobre arco rebajado, de estilo barroco clasicista, posterior al resto del edificio.Sacristía barroca clasicista del s. XVII al sur de la cabecera, con cúpula de media naranja sobre trompas aveneradas.
Torre con tres cuerpos decrecientes: los dos primeros de sillería y el superior en ladrillo.
De su pintura barroca destacan los doce óleos sobre cobre flamencos del XVII, siete de ellos firmados por Gabriel Franck.
Retablo mayor con banco, dos cuerpos, cinco calles y ático, columnas corintias y frontones triangulares cerrados y rotos. Romanista de hacia 1600, excepto el ático y la policromía del XVIII, y las pinturas murales laterales.
Relicario en templete con columnas salomónicas de hojarasca y relieve de Cristo Resucitado, barroco de comienzos del XVIII.
Convento de Santa Clara
Fundado en 1537, reedificado en el s. XVIII y abandonado en 1967 para su traslado a otro nuevo en Orenzana; se conservan su retablo mayor romanista de comienzos del XVII (en el Museo Diocesano y Catedralicio de Calahorra), un Cristo Crucificado romanista de finales del XVI y una Inmaculada barroca de fines del XVII, ambos en el templo actual; en cuya fachada hay una imagen de la Virgen de Vico en alabastro con el Toisón de Oro, de hacia 1700, que también presidió la fachada del primer convento.
Monasterio de Nuestra Señora de Vico
Situado a 3 km al oeste de Arnedo sobre una meseta junto a la margen derecha del río Cidacos.
Edificio actual fruto de múltiples etapas constructivas resumidas en tres: la medieval, de la que no quedan restos (excepto la cueva-iglesia cercana recientemente descubierta y la propia imagen de la Virgen); otra a partir del s. XV cuando se fundó un convento franciscano, del que quedan las ruinas de la iglesia de los s. XVI y XVII; y la tercera a partir del s. XVIII, de la que sólo quedan las dependencias en torno a un claustro. El resto ha sido rehabilitado varias veces a lo largo del s. XX. En la actualidad se ha redactado su Plan Director.
La imagen de la Virgen de Vico
Según su leyenda, cuando Arnedo había sido reconquistado por los cristianos todavía quedaban algunos moros en el barrio de Vico. El más poderoso, el Kahn de Vico, encontró una imagen de la Virgen con su Hijo sobre un romero silvestre cuando subía desde el río Cidacos hasta el altozano del barrio. Se convirtió al cristianismo, se bautizó y construyó una ermita en el lugar de la aparición, donde colocó la talla. Por ello si Arnedo se reconquistó a comienzos del s. X (918 ó 923), la imagen debería ser de fines de esa centuria o de principios de la siguiente, pero hay que atribuirla una cronología románica algo avanzada de fines del s. XII.
Ermitas
De las numerosas ermitas anteriores sólo se conservan la de Mª Santísima de los Dolores y San Nicolás de Tolentino, en Cienta, y la de Santa Cecilia Mártir, en la Yasa del General, ambas del s. XIX; el pequeño oratorio de la Virgen de Vico, edificada a comienzos del s. XX por los Barones de Benasque; y la de San Marcos o Nuestra Señora de Hontanar, en San Marcos, de la quedan escasos restos, junto a los que la Asociación de Amigos de Arnedo ha construido otra de nueva planta bajo la
misma advocación.
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