Presentación

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La ciudad

 

PEQUEÑA HISTORIA DEL ESCUDO DE ARNEDO

Azul celeste, al fondo, aparece un río (el Cidacos) cruzado por levantado puente, de cuyas dovelas arrancan los frentes de tres almenas.
AZUL CELESTE, RÍO CIDACOS, PUENTE Y TRES ALMENAS

La historia del escudo de una ciudad suele ser un reflejo de los hechos más memorables de su historia, de su paisaje y fauna.

Así, al pertenecer Arnedo durante mucho tiempo al señorío de los Fernández de Velasco, su escudo era usado en el sello del Ayuntamiento y estaba en la fachada de la Casa Consistorial.

La Constitución de 1820 abole los señoríos jurisdiccionales, aunque el escudo ducal se continua usando hasta 1860 cuando durante la Alcaldía de D. Nicolás Morales de Setién se cambia por el actual, por lo que el tener más de cien años es prueba suficiente para legitimarlo.

Así, la descripción del actual blasón es la siguiente: En su escudo azul celeste, al fondo, aparece un río (el Cidacos) cruzado por levantado puente, de cuyas dovelas arrancan los frentes de tres almenas; en tres barras, a modo de marco abierto, lleva grabado el mote, sentencia secreta de su leyenda `Hoc, Hic, misterium fidei, firmiter profitemur´ y rematando el conjunto se destaca una corona, rodeandose con el Toisón de oro, una de las condecoraciones españolas más importantes.

Dicha leyenda `Aquí, con fe firme, confesamos este misterio´, se refiere a la Eucaristía, y recoge la tradición de Arnedo, que ha venerado siempre con especial devoción ese sacramento, copiando la del escudo de la ciudad de Lugo donde también se da.